Agua en el cielo de mi boca.


El barco está varado pero nosotras no dejamos de viajar. Nos protege la casa. Fuera, el temporal arrecia mientras nos amamos.Me paro en los pasillos a esperarte. Te aguardo sin perder el rumbo. Sin corregir la trayectoria que me lleva hacia ti.

Tú caminas como si no supieras y te sorprendes como el primer día. Tu risa abre de golpe todas las ventanas y la luz se enciende y, me regala un salvoconducto, al fondo de tu mirada.

¿De dónde viniste? ¿Cómo adivinaste el rumbo que hace posible el encuentro? Si fue el azar, ella es mi diosa y tú, mi religión.

'A quien dices tu secreto, das tu libertad' Y ahora adivinas mis secretos en todo momento porque te dí mi libertad. Me gusta redescubrirla en ti, convertida en derroche, desparramada como un torrente por la falda de una montaña o relampagueando en mitad de la noche como un reloj que ha olvidado el tic tac y ya sólo guarda el brillo fosforescente de las luciernagas.

El faro será nuestro guia. Todo el Mediterráneo está conmigo con tan sólo recordar la última de tus palabras.

Escribeme al mar, amor, donde en las olas de tu cuerpo me bañaré.

4 comentarios:

Atrevete a decirme lo que piensas...Estoy deseando saberlo. Vaaaaaa, dímelo.