El respeto es como el amor. No se negocia.


Lo cierto es que hoy estaba como pez en mi acuario, dando vueltas de un lado para otro, acostumbrándome a la calavera, al cofre del tesoro y a la máquina que hace burbujitas. Glup Glup.

Me considero un pez de ciudad con artrosis prematura por cambios bruscos en la temperatura del agua. Pero no me puedo quejar. Tengo hora feliz cuando se enciende una luz violeta que me indica la hora del almuerzo donde me zampo a mis hermanitos pez en forma de pienso prensado.

El encargado de darme de comer es un señor con barba rasurada y corbata desanudada que cuando llega a casa se acerca a verme y me da unos golpecitos en el cristal con el anillo de matrimonio. Y por las mañanas la encargada de darme espectaculo es la señora cuando recibe en el sofa a su amante jovencito que se ha convertido en su mejor crema antiarrugas.

Lo que desconocen ambos es que soy un pez que no sabe bucear Plof Plof Y para colmo tengo de compañero de piso a un pulpo que no deja de meterme mano.

Ayer vino visita, se acerco un tipo a la pecera e introdujo su dedo corazón en el agua y dijo: ¿A veces me pregunto si los peces duermen? A lo que respondí indignado: Serás C*****

2 comentarios:

Atrevete a decirme lo que piensas...Estoy deseando saberlo. Vaaaaaa, dímelo.