La sincronia lírica de un beat entre dos personas.


Y de pronto, mi madre me cogió y me abrazó.
 -Te quiero- me dijo al oído. 
-Yo también- le contesté, pero noté cómo le cambiaba el rostro... 
-¡No, no!-me recriminó-. Yo también no es un te quiero, no lo olvides nunca Alex. 
-Te quiero, mamá. ¡Te quiero! ¡Te quiero!- le grité con ganas de sacar la bandera blanca del amor puro. Ese que te llena de amor sin pedir nada a cambio.

2 comentarios:

Atrevete a decirme lo que piensas...Estoy deseando saberlo. Vaaaaaa, dímelo.

Tu paraíso lo degusto con la yema de mis dedos.



Quizás el truco sea entregarse como si nunca fuera a doler. 
A la vida, 
al amor, 
al sexo, 
a la poesía,
a tí. 
Sin miedos, sin fantasmas que habiten tu desolada soledad.
 Al fin, solo con tu voz interior marcándote el ritmo secuencial de los días.

No esperes que vengan a rescatarte de tus fantasmas.
Esos que habitan tus recuerdos cuando cierras la puerta al mundanal ruido habitable en que se ha convertido últimamente tu vida.
Ultimamente ya no engañas a nadie. Y tú lo sabes.
El daño que me has hecho nunca se escapara de mi mirada.
No te perdono ni olvido.
No puedo.

Pero mi vida la colmo de bailes,
de música,
de besos,
de amor del bueno,
 de ese que deja huella en el alma de este poeta,
de momentos que no sé explicar al lado de Ella.
Y lo vivo todo, de nuevo, con esa mágica sensación...

....Como si fueran a prohibirlo todo mañana.

4 comentarios:

Atrevete a decirme lo que piensas...Estoy deseando saberlo. Vaaaaaa, dímelo.

Navegando Por El Mar De Mis Silencios.



Ya ves, si estuvierais aquí, a mi lado, me gustaría contaros como me va el circo de la vida que un día me dejasteís como regalo. Sigo pensando en juntar palabras y darles magia, no sé si llegaré a algo, no lo prentendo pero me gusta acariciar palabras y soltarlas al abrigo del viento, ese que a veces me enreda con su hilo de cometa y me jode la vida.

Me produce hastio volver a las noches que un día ame, por su fiesta, porque ya no me seduce la idea de encontrarme a tipos estereotipados con ganas de venderme glamour barato. Tipos que andan con una nube colgando de su nariz, riendo a modo de saludo, diciendo que ese sirocco nace de haberse tomado tan solo unas carlsbergs.

Ahora ya no tiro de agenda para ver que amistades sobreviven después del naufragio y mundanzas. Ya no creo en nada, cuando conozco a alguien e intenta venderme sin exito, el brillo de unas palabras edulcoradas con preguntas retoricas donde, la unica conclusión que saco, es que no quieren que les pregunte por su vida que viven tan happy, estando tan solos. Ya no busco encontrarte donde me mirabas de reojo y nos reiamos, luego a escondidas. Paso de oscuridades, no por miedo a fantasmas sino porque tú, fantasma, me dabas miedo.

Ya no me produce dolor, tan solo silencio, vuestra huida donde no pudimos decirnos adios. La vida es un vaiven de momentos donde llego, a la conclusión, de que el día que soy feliz, hago afterhours para alargar esa felicidad. Ya no invento hermanos mayores, dejé de ir a ciertos lugares, ciudades para no encontrarme de nuevo con vuestro recuerdo, dejé de recordaros para que el dolor se mitigara en una reminiscencia suave. Lo he conseguido. Ya no hay dolor. Lo que sí os dire es que hay días que me siento perdido y busco una sonrisa. La de mi madre. Esa no la olvido. Es mi salvavidas.

7 comentarios:

Atrevete a decirme lo que piensas...Estoy deseando saberlo. Vaaaaaa, dímelo.